EFIZO
Espíritu de una vida inteligente
CODEPENDENCIA
Una forma amorosa y sana de ayudar
Soltando. No hagas por una persona lo que ella puede hacer por si misma. Presta ayuda solo cuando realmente lo necesita
Solo cuidando de ti misma
Podrás ayudar a otro y llegar a ser util y feliz. Ama al otro pero no más que a ti misma. No sobre cuides a nadie
La Recuperación y la Autoconexión
La liberación de la codependencia es un proceso compuesto de varios pasos fundamentales.
Comenzamos por la aceptación de nuestras propias conductas codependientes. A esto le sigue la declaración
radical de la impotencia absoluta: tanto ante la vida de los demás como ante la ingobernabilidad de nuestra propia
vida. Este reconocimiento nos permite detener nuestro afán de controlar y, finalmente, empezar a entablar una relación a
uténtica con nosotros mismos.
Transformando Creencias Falsas
A medida que avanzamos, identificamos aquellas áreas donde somos impotentes y aprendemos a reconocer las manifestaciones
de la codependencia. Esta etapa es clave para desmantelar las creencias falsas que hemos aprendido.
Nos hacemos conscientes de verdades liberadoras:
- La impotencia no es debilidad, sino un acto de honestidad.
- Controlar a otros no nos da seguridad, sino que genera más ansiedad.
- Juzgar a otros no es nuestro asunto ni responsabilidad.
- Creernos Dios (omnipotentes) es una carga dolorosa e imposible de sostener.
Al integrar estas nuevas comprensiones, avanzamos hacia una vida gobernada por la aceptación y la conexión interna,
dejando atrás la necesidad destructiva de control.
Herramientas de Recuperación
A través de estas herramientas, dirigimos nuestra atención hacia nuestro interior, logrando dos enfoques clave:
Nos esforzamos por centrarnos consistentemente en nosotros mismos. Practicamos mantenernos en el momento actual,
evitando rumiar el pasado o temer el futuro.
Finalmente, un paso transformador es comenzar a reconocer y cultivar una relación con un Poder Superior (o Dios),
lo cual proporciona guía y fortaleza más allá de nuestras propias limitaciones. Cuando Comenzamos a soltar, dejamos de
sentirnos responsables de los otros. Soltamos la opinión de otros sobre nosotros.
Aprendemos a preguntarnos "¿Qué quiero", "¿Qué siento?" "Qué pienso?"